1ª Autonómica. Jornada 5. Fase I (31/10/2009). Grupo Galindo CBV 69 - C.B. Socuéllamos 81
Grupo Galindo CBV 69: José Ángel Moreno "Kiki", Jorge Añover, Gabri Martínez (8), Carlos Fernández (13), J.B. Fernández (8),Miguel Ángel Alite (16), Louis Chonco (12), Antonio Herreros, Pedro Hernán, Guille Jiménez (8) y Abel Duque (4).
C.B. Socuéllamos 81: de León (9), Rodríguez (8), Rosado, Izquierdo (4), Plaza (21), Ródenas (8), Rojas, Lara (23), Roca (4), Fernández (4) y Escudero.
Nueva oportunidad para el CBV de anotarse su primera victoria de la temporada y nuevo jarro de agua fría. Tras el buen partido de la semana anterior frente al C.B. Almansa, el equipo local afrontaba con mejor disposición este encuentro frente al potente C.B. Socuéllamos (no hay que olvidar que este equipo estuvo a punto de ascender la pasada campaña). Ya desde el principio los visitantes quisieron marcar diferencias claras en el marcador, y con un ataque demoledor se fueron de 15 puntos (6-21) en los 5 primeros minutos de partido. El CBV estaba paralizado, pero una postrera reacción permitió a los de José Joaquín Navarro acortar la diferencia a los 7 puntos finales (15-22). En el 2º cuarto entró mucho mejor el CBV que empezó a jugar con más velocidad consiguiendo puntos al contragolpe que le permitían acosar al equipo rival en el marcador. La igualdad fue la tónica del cuarto como demuestra el resultado: 24-23. Al descanso por tanto se llegaba con 6 puntos de ventaja para los socuellaminos y con mucho por jugar. La segunda parte fue una sucesión de intentos por parte local de alcanzar y sobrepasar al rival sin llegar a conseguirlo. Por el resultado de los cuartos, se puede ver que hubo bastante igualdad: 15-17 en el 3º y 15-19 en el último. Sin embargo el C.B. Socuéllamos pudo atajar todos los esfuerzos del CBV por ponerse por delante y no cedió la iniciativa en ningún momento. Los locales se dedicaron a hacer la goma estando siempre muy cerca del rival pero sin llegar nunca a cogerlo. Esto, tal vez, sea lo más frustrante para el CBV: la cercanía del objetivo y la imposibilidad de alcanzarlo. Hubo momentos (los menos) en los que se hizo un buen trabajo y parecía que se iba a poder doblegar al rival, al lado de otros momentos en los que el rival era netamente superior y conseguía hacer hueco con relativa facilidad, siempre cuando más cerca estaba el CBV. Al equipo sólo le queda un camino: seguir trabajando y luchar por darle la vuelta a la situación. Se lo debe a la magnífica afición que no para de apoyarlo a pesar del mal inicio de temporada.


















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